UNA VICTORIA CON INTELIGENCIA Y “CORAZÓN”

Por: Mario Alejandro Rodríguez (alhejo@periodistas.com) 

Reaparecieron los goles en Ibagué. Y con ellos la seguridad y la jerarquía del Deportes Tolima en el Manuel Murillo Toro, donde volvió a mostrar ese fútbol vertical y efectivo que le dio  puntos vitales frente a rivales de envergadura luego del lánguido empate de la primera jornada frente a Equidad Seguros.

El de la noche de sábado no era cualquier adversario al que se podría mirar con desprecio, era el líder del grupo A, Once Caldas, que pese a las polémicas arbitrales había desarrollado un juego peligroso e incisivo con el cual logró cuatro valiosos puntos en los dos juegos hasta entonces disputados.

La victoria, por demás nada fácil, se obtuvo de la convicción y entrega de cada uno de los jugadores en el terreno de juego, que asumieron la responsabilidad de remontar un marcador adverso y de la obligación de hacer respetar el “Coloso de la 37”.

El replanteamiento táctico del partido por parte del técnico Hernán Torres (al excluir del campo a Gustavo Bolívar para ingresar a Jorge Perlaza), sumado a la gran actuación de elementos como Gerardo Vallejo, Cristian Marrugo y los delanteros Arizala y Medina (autores de los tres tantos “pijaos”) fue lo que le permitió al local sacar el cotejo adelante, tras el gol de la visita en el primer tiempo a través del tolimense Rojas.

En los dirigidos por Javier Álvarez, el juego aéreo y las incursiones de Rojas, Carreño y Fano fueron los argumentos con los cuales pretendió secar un resultado positivo de la capital musical.  Pero el error del Once, que jugó un primer tiempo aceptable, fue haber sido un equipo abierto y quebrado en la zona medular para segunda mitad, cuando quedaron al descubierto una serie de errores defensivos que fueron explotados hábilmente por su contrincante.

El pase a profundidad entre las líneas del elenco “blanco” fue la constante que conllevó a dos de los tres tantos del Tolima. Luego de la gran jugada individual de Arizala que “rompió el celofán” del arco foráneo al minuto 14 de la complementaria, fue mas fácil romper la línea de cuatro defensores impuesta por el equipo manizaleña.

Para destacar en el dueño de casa el nivel mostrado por el capitán Vallejo, que por su zona derecha le dio múltiple salida al equipo y generó asociación con su compañero Perlaza. Se volvió a observar al Gerardo de otras épocas, el mismo que iba sin cansancio alguno hasta el fondo del campo y era pase gol certero para los atacantes tolimenses.

 La reacción por parte del equipo visitante fue poca, por no decir nula, terminando bailado por el “vinotinto” en la cancha y coreado en la tribuna por los cerca de diez mil espectadores que asistieron a ver el triunfo “musical” a falta de doce minutos para el final del juego. El contragolpe con velocidad mortal sigue dando sus frutos jornada tras jornada, en esta ocasión gracias al despertar del artillero Arizala, que llevaba nueve fechas sin anotar en el rentado nacional.

Con este balompié expresado por la escuadra ibaguereña, llena de colectividad, lujo, gambeta y goles de gran factura todo está servido para ser el finalista por la zona A de la fase semifinal. Sólo queda demostrarlo nuevamente las fechas subsiguientes  y no perder la concentración y el buen nivel competitivo que se hace necesario para ser Campeón. La ilusión está reafirmada entre los hinchas, falta el toque final para soñar con la disputa del título.

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