UN TRIUNFO CON EL CORAZON EN LA MANO

Por: Mario Alejandro Rodríguez (alhejo@periodistas.com)

Como dirían los costeños, “que paridera”  tuvieron que soportar durante más de 45 minutos los hinchas del Deportes Tolima que en un aceptable número acompañaron a su equipo ante el Independiente Medellín.  El vinotinto y oro   no tuvo su mejor presentación en la noche anterior,  donde fue dominado por momentos por su rival, dueño del esférico  y del encuentro en la segunda parte.

Se sabía de antemano que el adversario que visitaba a la ciudad de Ibagué, a pesar de su mala posición en la tabla, era de cuidado. Medellín, de la conducción del profesor Santiago Escobar se ha caracterizado por tener un excelente manejo del esférico, sin importar nombres,  y en el césped del Coloso de la 37 lo demostró con creces.

Le faltó quizás al equipo antioqueño ser más incisivo y vertical en pro de conseguir un mejor resultado, aunque inquietó con la media distancia, pero la buena labor de Serpa impidió la anotación “poderosa”.

Tolima no supo encontrar durante el primer periodo un camino efectivo para vulnerar el buen sistema defensivo impuesto por el “rojo”. Sólo producto de infortunio y de la viveza de Medina (ingresado por el juvenil Jorge Bocanegra) que peleó una pelota que era del arquero Aldo Bobadilla, fue que el anfitrión marcó diferencia; con Marangoni como definidor ante un arco que quedó prácticamente a su disposición ante el error del portero paraguayo. 

De resto las intenciones de  Cristian Marrugo en la media distancia, del mismo Marangoni de tiro libre y de Darío bustos por esta misma fórmula resultaron ineficaces para aumentar el marcador y asegurar el cotejo.

Un partido complicado como el de anoche podía definirse con una pelota quieta, con una genialidad individual o con una equivocación del rival, como en este caso aconteció a favor del club ibaguereño.

En la complementaria se sintió que el equipo se quedó, y cedió la totalidad del control del partido a su contrincante, que tuvo un sector ofensivo mediocre. Torres decidió resguardarse, algo peligroso cuando se tiene a un equipo que puede cobrar factura y enredar el partido con el balón pegado al piso.

El ingreso de Jorge Perlaza, del cual se esperaba mucho más en el campo, no fue desequilibrante Un poco mejor fue el desempeño de Medina. Pero en general todo el equipo no fue superior al DIM,  sino que contó con un buen trabajo de Gustavo Bolívar en medio campo,  y la zaga defensiva (Arrechea, Díaz,  Vallejo y Bustos), que supieron resolver cualquier riesgo presente en zona posterior.

No fue necesario otro cambio por parte del local, pero si hubiera sido mejor faltando cinco minutos haber incluido a un hombre más de marca, que contribuyera al trabajo hasta entonces realizado.  En el visitante, ausencias como la de su goleador Jackson Martínez pesan bastante, de ahí que ocupe los últimos lugares del torneo contrario a su expresión futbolística. 

El resultado si es analizado desde la posición del balón es demasiado benévolo para el Tolima. Pero si es mirado desde las copines de ataque de cada escuadra el Tolima hubiera podido tener una ventaja de un gol más. Este equipo se destaca por ser práctico y efectivo en la delantera, pero ayer más que eso fue muy defensivo, tal vez cuidando la valiosa  victoria.

Sin lugar a dudas este grupo de jugadores  está para  disputar algo grande, porque jugando el partido más discreto del torneo sacó un triunfo, el seto en su casa,  que lo deja más cerca del primer objetivo del semestre: un cupo dentro de los ocho mejores de Colombia.

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