UN NOVELÓN LLAMADO CRISTIAN MEJÍA

POR: MARIO ALEJANDRO RODRÍGUEZ (alhejo@periodistas.com)
 
De telenovela parece ser la situación del jugador Cristian y Mejía  y el club Deportes Tolima. El  barranquillero de 18 años, que apareció en el panorama nacional vistiendo la camiseta vinotinto y oro sorpresivamente renunció el pasado fin de semana a seguir siendo parte del club Ibaguereño.  

 

 

 

La razón que dio para su decisión el  profesional fue la presunta ilegalidad en el contrato  DE tres años firmado entre sus padres y el club de Ibagué, ya que según él como menor de edad, no podía tener un contrato de trabajo que lo vinculara al D.T.  El presidente del equipo, Gabriel Camargo asegura tener todos los documentos en regla; tal y como lo avala la Ofician del trabajo y el Ministerio de la Protección Social, que acreditan que Mejía aceptó ser miembro de la Corporación Club Deportes Tolima con el consentimiento de sus progenitores.

El juvenil al parecer sufrió el mal de la fama en la cabeza y llegó “agrandado” posterior a la competencia  librada en territorio vecino. Mejía, que arribó al país lesionado, partió hacia donde su familia con el permiso de cinco días otorgado por la institución para ver a los suyos, para luego ser tratado de una contractura en sus aductores, pero a la ciudad de Ibagué no volvió como se esperaba para continuar los trabajos de recuperación.  Lo último que se supo de él fue que se había acercado a las oficinas administrativas la semana pasada para dejar su carta de renuncia al equipo tolimense, después de año y medio de prestar sus servicios.  La Asociación De Futbolistas Agremiados no se ha pronunciado sobre el particular, ni a favor del  reclamo del jugador, ni apoyando la posición del club, que es llevar el caso hasta las máximas instancias; de ser necesaria la Federación Internacional de Fútbol Asociado, FIFA.

MEJÍA: DEL RECHAZO DE NACIONAL A LA FAMA EN EL VINOTINTO

 La historia del jugador costeño viene desde el 2003 cuando Humberto Sierra, trabajador de elementos juveniles en Medellín con el Atlético Nacional observó las condiciones del atacante en la ciudad de Barranquilla en un torneo aficionado. Mejía en ese entonces tenía 13 años, cuando Sierra lo recomendó al club verdolaga para hacer parte de un proceso en las divisiones inferiores de la escuadra paisa.  Sin embargo, tres años después  Mejía no tenía  un contrato de trabajo con autorización de sus padres que lo ligara al conjunto verdolaga; a pesar de ver sus verdaderas  y excepcionales condiciones técnicas que le permitieran quedarse en una corporación de renombre y campeona de diversos certámenes internacionales.

Al crédito atlanticense le fueron entregados los derechos deportivos, quedando libre para fichar con cualquier otro club del país. Con base en el estatuto de jugador de la FIFA, los derechos deportivos pertenecen hasta la mayoría de edad a sus padres, es decir hasta los 18 años,  y cualquier transferencia debe consentirse con autorización de ellos; por lo cual Cristian, sin compromiso alguno mas que con un club aficionado de  Medellín, fue contactado  en el 2007 por el profesor Humberto “Tucho” Ortiz, con la ayuda de Humberto Sierra para  jugar vistiendo los colores del Deportes Tolima.

 Norberto Peluffo, ex entrenador en Primera A y director del trabajo de divisiones inferiores trató de recuperar al jugador antes de que fuera fichado por el equipo de Ibagué pero fue imposible. El elemento se vinculó al club mediante sus padres y Nelson Gallego (dueño del equipo aficionado y quien se hiciera cargo de sus derechos), dieron la autorización para que por tres años y con opción de compra del 80%  por cien millones estuviera con el equipo de la tierra firme. Camargo compró primero el 50% de los federativos del jugador, para luego hacerse al otro 30%.

El delantero ya era del cuadro musical con el que despuntó hacia mediados del año pasado, más exactamente el  27 de julio de 2008, cuando el pequeño talento marcó el gol de la victoria ante Equidad Seguros.  Un juego lleno de gambeta, de desequilibrio y rica técnica con el esférico, recordando con cada una de sus genialidades los mejores tiempos de hombres como Edson Becerra y Darwin Quintero con el vinotinto, Mejía se ganó con honores el derecho de ser el elemento normativo sub-19, y con su fútbol se fue ganando un poco de reconocimiento en la prensa deportiva nacional.

La buena campaña con el Tolima hizo que Cristian fuera llamado a integrar la selección de la categoría que se preparaba  para afrontar el sudamericano que debería celebrarse en Perú, pero que ultima hora se llevó a cabo en Venezuela por problemas de la Federación inca. El jugador pijao, no comenzó como titular en la alineación del profesor José Elmer Silva, pero ante la necesidad de generar peligro en los pórticos rivales por parte del tricolor   hizo que Cristian  mostrara sus argumentos de culebrilla  y se alzara con la responsabilidad del ataque cafetero y de paso uno de los “cracks” en este torneo.

 
Con el apoyo de:
Luis Arturo Henao
“Cuando Mejía era de Nacional”
http://www.latribunadelfutbol.com/

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