UN BUEN JUEGO, UN MAL RESULTADO

Por: Mario Alejandro Rodríguez (alhejo@periodistas.com)

Después del agridulce empate sin goles ante Equidad Seguros en el Manuel Murillo Toro de la Capital tolimense, los análisis y las hipótesis de la efectividad en el  juego de cada uno de los equipo son escudriñadas a fondo para saber las ventajas y desventajas de los dos adversarios.

En un encuentro tan parejo y abierto como el de la jornada anterior, donde los dos equipos hicieron lo posible (uno más que otro) por ganar el compromiso es meritorio reconocer las virtudes e identificar los defectos  de casa una de las dos escuadras.

En el dueño de casa es válido reconocer la entrega y la lucha de jugadores como Cristian Marrugo y Rodrigo Marangoni, ejes del futbol ofensivo del Tolima que pese al gran marcaje implantado por el estratega del rival, Alexis García durante la primera mitad se aproximaron a predios defendidos por Carlos Bejarano, potero rival.

Pero una gran debilidad en los comandados por el técnico Hernán Torres fue la errónea actuación del volente recuperador Gustavo Bolívar, carente de precisión en los pases, inseguro en defensa y en la labor recuperadora. Definitivamente el de anoche no fue el partido del mediocampista antioqueño, de mejores actuaciones con el “vinotinto”.

La tribuna hizo saber su inconformismo con su presencia en el campo desde antes de su exclusión, cuando terminaba el primer tiempo; quizá pidiendo variantes de juego para la segunda mitad, como la que el entrenador tomó al ingresar al campo a Jorge Perlaza. La entrega del esférico, y los pases en profundidad no fueron del todo precisos y certeros,

Pero es necesario rescatar el buen funcionamiento de la zaga pijao, en especial a Bréiner Castillo, Wilmer Díaz y Jair Arrechea que sacaron de la línea de gol dos opciones de anotación que hubieran podido ser fulminantes en el arco sur del máximo escenario deportivo  del departamento del Tolima.

En el rival, que comenzó a utilizar su acostumbrado juego brusco y marullero, paulatinamente y gracias a los errores de su adversario en el manejo del balón, fue encontrado posibilidad de inquietar con sus hombres “claves” como el lateral Víctor Giraldo, Stalin Motta por sector izquierdo y en punta Wilson Carpintero.

Para la parte de complemento el contragolpe fue arma letal en el verde “asegurador”, y el cambio de costado en busca de Carpintero, desde el sector derecho de ataque hizo  cierto daño sobre el cuarteto tolimense, que pudo de manera efectiva evitar la anotación en el pórtico “pijao”.

El lado negativo en el conjunto capitalino fue la regular tarde de su portero Bejarano, un elemento que se vio inseguro, y nervioso en la cancha del “Coloso de la 37”, y que por poco es responsable de una derrota de su equipo, al despejar mal un balón desde su arco y dejarlo en los pies de Franco Arizala. Para su fortuna el atacante erró el disparo y se perdió la posibilidad de decretar un resultado distinto al que en definitiva se dio.

Negativo balance para las cuentas del Deportes Tolima que comenzó con la “caja descuadrada” la ronda semifinal. El objetivo es recuperar los puntos perdidos en casa, porque se partía de la base de la realización de las nueve unidades en el Murillo Toro. El rival para tal efecto puede ser Boyacá Chicó el próximo miércoles en la ciudad de Tunja.

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