Paleativo

Por JUAN CARLOS LOPERA
Arquitecto y Comentarista Deportivo
tatolopera@deportestolima.com

El domingo anterior nuevamente las arcas “Pijao” se llenaron de orgullo y sumando un nuevo trofeo a sus vitrinas que ya es muy numerosa y exitosa y con un presente muy promisorio, cerrando un año lleno de incertidumbre y de éxitos muy relativos. 

El triunfo del equipo de reservas comandado por el muy “recursivo” Jorge Luis Bernal, deja como “paleativo” un respiro más claro y profundo, que permite retomar las fuerzas y que con un poco de esfuerzo, casi se encuentra lista la base del año entrante.

Para nadie es un secreto que jugadores como Anchico, los Briceño, Yesid Martínez, Escobar, Arboleda y los veteranos Charria y Rivas que formaron la base de ese equipo ganador, son jugadores con mucha experiencia y con varios partidos en primera, que con algunos refuerzos como Cuenú, Julio, Emir y si quiere volver Dumar, junto a uno o dos refuerzos de buen “cartel”, pueden organizar un equipo competitivo y con mucho futuro.

Ese trabajo que se le reconoce a Bernal con dos títulos y dos segundos puestos en el mismo torneo, debe llenar el vacío dejado por “los irresponsables” que dejaron viendo un chispero a los incrédulos hinchas “Pijaos” que aún no se reponen del tremendo “guayabo” dejado por los “chupadores” que vistieron la camisa vinotinto y oro del segundo semestre y que de carambola nos tocó sufrir como si hubiésemos sido los borrachos de turno.

Afortunadamente algunos elementos que pretenden ser buenos profesionales en un futuro no muy lejano, nos dieron de beber un sorbo bastante agradable y placentero el domingo anterior. Atrás quedan las malas experiencias de traer jugadores “mañosos” y “calentadores” que el destino con el tiempo les cobrará, por aquello de los malos manejos y la indisciplina.

A Gabriel Camargo hay que decirle que la Copa Sudamericana está aún en la mira y que se debe estudiar la opción de lograr un cupo y si no es así, el grupo humano que calmó la sed y la angustia, nos puede representar junto a un grupo de manejadores, en la parte técnica con mejor sentido de pertenencia y ser más agradecido con la bondad de esta hinchada que estoy seguro, aumentará el día que se vea más profesionalismo y espectáculo en el terreno de juego, para representarnos y poder volver el alma al cuerpo, muy desvalijada por estos días.

Amanecerá y veremos. A mis lectores, les comento que el impulso de traer anécdotas del equipo “Pijao” se desvaneció por aquello de la eliminación. Pero a finales del mes de enero, iniciaremos con nuevas y numerosas “curiosidades” que se están preparando para deleite de un buen número de seguidores, que han disfrutado este trabajo lleno de cariño y afecto por la institución que nos vio nacer. A todos, aunque muy temprano, felicidades.

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