OSCAR JAMARDO UN 6 HISTÓRICO

Enamorado empedernido de Colombia y especialmente de Ibagué, Jamardo padre de tres hijos y esposo incondicional; milito por espacio de 10 años en el vino tinto y oro, equipo al cual dice amar profundamente.

Nacido un 30 de octubre de 1932, en Buenos Aires Argentina, Oscar Jamardo llego a Ibagué junto con Ferrari, Gandulfo, Laino y Rogeles; gracias a Juan Agustín Barbieri, técnico del Deportes Tolima en ese entonces.

Sus inicios se remontan a 1946, cuando con apenas 20 años comenzó a jugar en el Ferrocarril Oeste de Argentina. “sucedió que yo estaba bañándome para ir a tomar mis clases de tango, y escuche mi nombre a Ferrari, entonces me dijo que había un partido con Argentinos Junior y venían jugadores del Dorado, salí para la cancha y allí me vio el profesor del Ferro”. Relata Jamardo.

En el Ferro, se le presento la oportunidad en la 1º división en la cancha del Racing, pero el técnico minutos antes de salir al gramado lo detuvo y no lo dejo jugar, “me dice el secretario del club, Oscar ahí está tu camiseta y entonces cuándo me iba a cambiar llego el entrenador y puso a otro; desde ahí dije aquí no vuelvo mas, era mi oportunidad de jugar en la primera y jugar de jugar en la cancha del Racing ¿sabes lo que es eso?” cuenta el ex futbolista.

Ya en 1955 llegó a Ibagué junto a otros cuatro argentinos, para integrar una de las primeras generaciones del Deportes Tolima, en donde jugó su primer partido un 6 de enero en la cancha del colegio San Jorge, día en el cual anoto dos de los tres goles que le marcaron a Santa Fe, dejando el marcador 3 por 2.

El zurdo dividió su estadía en el elenco pijao, pues tras estar cinco años con el equipo, en 1961 partió a Bogotá para jugar con Millonarios durante cuatro años y luego regresar de nuevo a Ibagué en el 65; “yo tenía ofertas de México y Santa Fe pero yo quería estar en Tolima”.

Afirma. Así fue que dos años después de volver al Tolima, vivió uno de los momentos más amargos de su vida, el sub campeonato de 1957, ya que tras marcar el gol olímpico que llevo al elenco pijao a la final, la misma se definió con el famoso “cara y sello” un 13 de agosto de 1957. “Eso fue uno de los momentos más amargos de mi existir, porque teníamos todo para ser campeones” asegura el ex volante.

A sus 76 años, Jamardo recuerda sus tiempos como futbolista y sus 89 goles junto a su esposa Beatriz Márquez de Jamardo.

GLORIAS PIJAOS
INICIATIVA DE LA CORPORACION CLUB DEPORTES TOLIMA
 

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