Kinesiólogo del Deportes Tolima revela los secretos de los jugadores

Tolima 7 Dias
Más de 1.500 secciones de masajes de piernas han pasado por sus manos. De ellas, han surgido numerosas conversaciones que no se pueden contar ni en reuniones de amigos, familiares, ni en los tradicionales costureros. Él lo sabe. Se trata de James Barrero, un ibaguereño de 26 años y el kinesiólogos del Deportes Tolima.

Su vida en el club inició como utilero, pero después de varios cursos y sacrificios se preparó para ser el hombre que mantiene pendiente de los guayos de los jugadores, ser la mano derecha del médico y, sobre todo, de guardar los secretos de los futbolistas, los problemas y caprichos.

“El fútbol está lleno de envidias, pero no todas las personas son así. Hay gente grande y bondadosa, pero hay también hombres que no valen la pena. Todos los futbolistas guardan secretos de camerino que quizás nadie podrá saber”, dice Barrero.

Barrero recuerda que el jugador más vanidoso que ha visto es Roger Cambindo, quien vistió la camiseta del Tolima hace dos temporadas. “Era muy crecido, se perfumaba todo el uniforme y los guayos para salir a la cancha”.

Defiende a capa y espada al polémico Arley Dinas. “Es un gran consejero. Me sacó una vez de un problema, una gran persona, muy generosa. Se habla mucho de él, pero no lo conocen de verdad”, sostiene el joven que en las jornadas de concentración es la mano derecha del técnico Miguel Augusto Prince.

De la plantilla actual, el jugador más glotón es Óscar Briceño; el más serio Dúmar Rueda; el más bromista era Ricardo Ciciliano; el más dicharachero Agustín Julio; el más creído y risueño Jaider Arboleda; el más aseado y el que más tiene guayos Óscar Passo; el más generoso Gonzalo Martínez, quien también es el que más compra zapatillas. “Este compra guayos por qué sí”, dice.

Barrero trabajó en Chicó Fútbol Club pero el destino lo hizo regresar al club de sus amores.

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