ESCOBAR VA POR SU”RINCON” EN LA SELECCION

Durante muchos años el fútbol colombiano ha buscado sin éxito a un sucesor de Carlos El Pibe Valderrama. Sin embargo, tampoco ha encontrado un reemplazo de Freddy Rincón, ese volante dinámico de ida y vuelta que siempre le hacía la segunda al talentoso samario y que incluso muchas veces fue más decisivo que él.

Por eso ahora el técnico Jorge Luis Pinto quiere probar a Juan Carlos Escobar, el caleño de 25 años que juega en el Krylia Sovetov, de Rusia, y que en sus primeros años como profesional mostró condiciones similares a las de Rincón, su ídolo.

“Siempre lo admiré, al igual que a Hárold Lozano, otro jugador al que dicen que me parezco. Y aunque uno trata de escribir su propia historia, es indudable que intenta hacer un poco lo que ellos hicieron”, dice Escobar, quien será una de las cartas de la selección de Colombia para los partidos amistosos ante Irlanda (en Londres pasado mañana) y Francia (en París, el martes 3 de junio).

Al respecto, el ex jugador de Quindío, Pereira, Huila y Tolima, asegura que “estar en la selección es un gran orgullo y vine para quedarme. Esta es mi tercera convocatoria, la segunda con el profe Pinto, y tengo como meta ganarme un lugar en el grupo y convertirme en un jugador clave para el entrenador”.

Juan Carlos vistió la camiseta de los  equipos nacionales de menores, y el 17 de agosto de 2006 se estrenó con el de

mayores, en un partido que le ganó 2-1 a Chile, en Santiago.

“Eso fue con Reinaldo Rueda, que ya me había tenido en una juvenil. Con Pinto estuve solamente en la Copa Kirin, el año pasado, aunque realmente fue muy corto el tiempo que compartimos”, explica el jugador, cuyos derechos deportivos fueron adquiridos en su totalidad por el Krylia, con el que tiene contrato por cuatro temporadas más.

“Allá me ha ido muy bien, estoy contento, aunque al principio me dio muy duro el frío, porque casi siempre estamos a temperaturas bajo cero. El torneo lo paran en noviembre por el invierno y vuelve a comenzar ahora en julio. Entre enero y marzo hicimos una pretemporada en Dubai y en España, porque allí el clima sí permite trabajar”, explica el vallecaucano, quien se la pasa con un traductor y con dos compañeros del equipo, el chileno Eduardo Lobos y el brasileño Leiton.

Escobar cuenta que “la ciudad, Samara, es tranquila y amañadora, allá no he tenido problemas. Con el entrenador (Leonid Snutsky) hablo apenas lo necesario y con los demás compañeros me comunico apenas en cuestiones de fútbol, en la cancha y en los camerinos, pero siempre he sido titular”.

Y a pesar de que está muy cómodo en su club, no descarta pasar a un equipo grande de Rusia o al balompié de Italia o Inglaterra. “Fui a Europa con la idea de quedarme. Sería bueno ir al Dynamo, al Spartak, al Rapid, al CSKA o al Lokomotiv, que son los mejores de allá, pero también me gustaría jugar en otra liga, siempre y cuando haya buenas ofertas para mi y para los dueños de mis derechos”.

“He madurado mucho”

Aunque considera que ahora es mejor jugador que hace año y medio, cuando viajó a Europa, Escobar admite que su gran cambio ha sido en la parte personal, pues se considera un hombre más maduro. “La experiencia de estar afuera enriquece mucho. Digamos que en el aspecto futbolístico he evolucionado, porque ahora soy más dinámico, práctico y agresivo, pero mentalmente me siento mucho más preparado, más fuerte”, asegura el mediocampista de 1,88 metros de estatura y 85 kilogramos de peso, quien allá juega como volante central o como carrilero por derecha.

“En Rusia acostumbran a utilizar un volante de marca y me ha tocado actuar en esa posición, porque quito la pelota, pero le doy buena salida al equipo, aunque la mayoría de veces me ponen por el costado para aprovechar mi velocidad y los buenos centros que tiro”, señala.

A propósito de los próximos rivales de Colombia, Juan Carlos tiene claro que “Irlanda tiene un fútbol vertical, rápido y de

mucho pelotazo, mientras que Francia maneja más la pelota, toca y tiene mucha técnica”. Para él, esos dos juegos serán especialmente importantes porque de su rendimiento depende que sea convocado para los duelos ante Perú y Ecuador por la eliminatoria mundialista.

“El objetivo es ese, quedarme de una vez para esos juegos y después regresar a Rusia, ojalá con seis puntos más en el bolsillo”, dice optimista Juan Carlos, que comenzó a jugar al fútbol en el barrio La Unión  y pasó al Boca Juniors, en donde Hernando Ángel lo acogió antes de llevarlo a las reservas del Deportivo Cali y luego al Quindío.

Después de jugar como profesional en Colombia durante seis temporadas, ahora espera consagrarse en la selección y jugar el Mundial de Suráfrica 2010.

“Esa es la meta a largo plazo, pero por ahora estoy tratando de asimilar los conceptos del profesor Pinto, integrarme más al grupo y aportar mi grano de arena”, dice el volante, quien sigue por internet todas las incidencias del torneo colombiano, especialmente las actuaciones de Tolima, Cali y América.

“No he podido llevar a nadie de mi familia porque hemos estado de viaje y viviendo en hoteles, pero ya en julio iré con alguien para hacer más llevadera la estadía”, dice Escobar, quien defiende el nivel de la liga rusa. “Acá en Colombia no la siguen mucho, pero en Europa sí, muchos clubes van allá a buscar jugadores. Y el profesor Pinto, por ejemplo, está muy enterado de cómo va el torneo”.

Juan Carlos no se cree el reemplazo de Freddy Rincón, pero admite que está orgulloso de que lo comparen con el ex jugador de Buenaventura. Mucho más feliz se sentirá en caso de que “en la selección pueda hacer algo similar de lo que él hizo, pues eso significaría volverle a dar protagonismo en el fútbol mundial”.

 

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