COLUMNISTAS – CURIOSIDADES Y ANECDOTAS 2

Por JUAN CARLOS LOPERA
Arquitecto y Comentarista Deportivo
tatolopera@deportestolima.com

Continuando con la historia y sus anécdotas, nos adentramos a la parte más interesante en materia de resultados y calidad deportiva que en su memorial dejó la escuadra "Pijao" en todos sus tiempos. Teniendo en cuenta que todo esto nace a raíz del ingreso como accionista al equipo del empresario Gabriel Camargo Salamanca a mediados de 1979.

Nace el primer patrocinio oficial a la camiseta del equipo vinotinto y oro con "Pimpollo" y su nuevo accionista, que refuerza al equipo con los jugadores; Bernardo "Beny" Aristizábal del Medellín, Tito Correa y Ramón Orlando Gómez del Once Caldas, Joaquín "Pelé" Gonzalez de Millonarios, Eduardo Raschetti de Nacional y Juan Penagos del América, que acaban con las 29 fechas sin obtener triunfos el 2 de septiembre en El Campín al ganar 1x 0 a Millonarios y realizar un buen Torneo finalización.

El 15 de marzo de 1980 debuta como local el famoso y muy recordado "Kokoriko" Tolima, que cambia el vinotinto y oro de su camiseta a una de color amarillo con pantalón negro. Llegan Oscar Quintabanni, Víctor Hugo del Río, James Moreno, Héctor Múnera y Carlos Marín del Varta Caldas, "Piña" Mendoza, Alfredo Araújo y Armando "Ringo" Amaya de Junior, Luis Montúfar del Cali, Oscar Ortega de Millonarios, Janio Cabezas de Santa Fe, el recién operado de rodilla, Américo Quiñones del América y los paraguayos Edgar Osuna, Pablo Elmo, Oscar López, Nelson Yegros y Cristino Centurión y se arma la "bandola" para la pelea bajo la dirección del paraguayo "Chema" Rodríguez, sin resultados inmediatos.

En noviembre de ese mismo año el Tolima con la dirección del "paisa" Leonel Montoya, llega a disputar con Santa Fe en Bogotá, la posibilidad de ir "directo" a los cuadrangulares finales de la época. Se recuerda para ese juego el desplazamiento más impresionante de seguidores del Tolima, acompañado por más de 20 mil espectadores un miércoles entre semana y que viajaron en buses, camiones, camionetas y hasta motocicletas, para apoyar la valentía y osadía más esperada de por los hinchas hasta entonces. El Tolima perdió 2 x 0 con goles del "legendario" Eladio Vázquez posterior figura del club "Pijao".

Sin embargo, el Tolima tuvo que definir con Atlético Nacional en dos juegos de ida y vuelta esa posibilidad. La primera en Medellín que perdió 4 x 0 y la segunda en Ibagué 1 x 0 que ganó como local. La anécdota la marcó un "recogebolas" en el juego de Ibagué, que impidió el empate verdolaga cuando Héctor Vasco eludió a Quintabani y éste recogió el balón cuando ingresaba al fondo de la red. Sí hubiese sido en esta época, le habría dado la vuelta al mundo, en todos los noticieros deportivos.

Para el año 1981 llega el maestro uruguayo Ricardo De León a la dirección técnica y con ello el "pressing" sistema táctico muy de moda en la época. Se refuerza el equipo con Evaristo Izasi un internacional paraguayo campeón mundial de clubes con el Olimpia, Hugo Gallego, Janio Cabezas, Gilberto "Alcatraz" García y Juan Muentes. El equipo no le camina a De León y renuncia al cargo. Lo reemplaza Pedro Nel Ospina su asistente, junto a Otoniel Quintana y el equipo juega a lo mismo adquiriendo un altísimo nivel de rendimiento, al punto de clasificar tercero detrás de América y Santa Fe a los cuadrangulares semifinales.

Deportes Tolima juega la semifinal en el grupo "B" con Nacional, Cali y Quindío. Obtuvo dos triunfos y cuatro empates para clasificarse primero, provocando una inmensa "locura" en Ibagué. Para desgracia de los tolimenses, el 18 de noviembre, en el juego frente al Cali al inicio de la segunda vuelta, se cae el alero que cubría la zona de circulación de la tribuna occidental, con un saldo trágico de 18 muertos. Gabriel Camargo, toma la determinación de jugar en El Campín el resto de partidos como local. Esta fatal decisión se toma mientras se realizaban estudios para determinar el daño en las instalaciones del estadio, y este motivo no fue óbice para que la afición "enloquecida" respaldara al equipo en sus partidos en Bogotá.

El equipo clasificado al cuadrangular final, junto a Nacional, Junior y América codeado con los grandes, y con la afición en su máximo punto. De local empata con América y en Barranquilla con Junior, pierde en Cali con América y con Nacional en Medellín y juega las últimas cartas de local frente a Nacional que se le gana 4 x 2 en uno de los partidos "memorables" y remata contra Junior. Con goles de Del Río en dos oportunidades y Janio Cabezas, el juego se empataba a tres goles y el subcampeonato era para los "ñeros". Pero vino la "bendición" cuando a los 85 minutos del partido Heberto Carrillo de tiro libre la incrustó para el "gol más recordado" hasta entonces. Deportes Tolima con ese triunfo era subcampeón y el equipo de "todos" como se le denominaba en Bogotá, al ser eliminados Santa Fe y Millonarios de la final, se convirtió en local y generó "locura" colectiva al punto de festejarse con vuelta "olímpica" el segundo lugar. Víctor Hugo Del Río por única vez para el Tolima, logra ser el goleador del campeonato con 29 goles.

Con ese resultado Deportes Tolima clasifica por primera vez en su historia, a una edición de la Copa Libertadores de América. Pero surgen inconvenientes, por no tener estadio habilitado para jugar ese torneo internacional y por las demandas de los familiares de los hinchas fallecidos, en la peor tragedia deportiva de Ibagué. No todo era felicidad y se veían venir tiempos difíciles.

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